1. Introducción

Desde tiempos primigenios, los seres humanos han estado interesados en los cuerpos celestes. Durante muchos miles de años, los humanos identificaban figuras dentro de grupos de estrellas, lo que conocemos como constelaciones.

Antes del descubrimiento y desarrollo de las ayudas ópticas visuales (telescopios terrestres, telescopios normales), el ser humano sólo podía mirar al cielo con sus propios ojos. Por lo tanto, la gente sólo tenía una perspectiva general de miles de estrellas. Con el desarrollo de los telescopios astronómicos, los seres humanos pudieron ver cada vez más allá en el espacio. De este modo se había puesto la primera piedra de la Astronomía con base científica.

Cuanto más miraba el hombre al Universo, más estrellas, galaxias, nebulosas y cúmulos estelares se hacían visibles, dando lugar a nuevos misterios acerca de cómo surgieron el Universo y nuestra Tierra.

La Astronomía es una “historia infinita” y eso hace que sea también interesante para el profano.

Localización de la Estrella Polar

Localización de la Estrella Polar

Mapa orientativo sobre las constelaciones y las estrellas

Mapa orientativo sobre las constelaciones y las estrellas

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1.1 El universo fascinante

Cuando estrenamos un telescopio, nos gustaría lógicamente penetrar inmediatamente en las profundidades del Universo. La observación de las estrellas sólo puede tener lugar en las noches despejadas. Si la metereología no nos es favorable, tendremos más tiempo para prepararnos para la primera noche. Es sensato preparar el equipamiento durante el día, lo cual debe finalmente llevarse a cabo también en la oscuridad. Este libro de instrucciones del telescopio sirve para ayudarle a lograr su primera observación de la astronomía.

Cuando finalmente, después de una larga espera, el cielo se despeja y da lugar a una visión nítida de los cielos estrellados, entonces es el momento de hacer el “primer encendido” al telescopio, o como llaman los astrónomos amateurs, “el bautismo” del telescopio a cielo abierto. Estas noches pueden ser cruciales a la hora de determinar si uno queda fascinado por el cielo estrellado o si se deja de lado esta afición por la desilusión del fracaso. En la época de los viajes espaciales, estamos mal acostumbrados por las fotografías astronómicas, sondas espaciales y grandes telescopios. Las películas de ciencia-ficción en la televisión y en el cine nos impresionan con sobrecogedores mundos estelares. Consecuentemente, nuestras expectativas en lo referente a nuestro telescopio son muy altas. La primera vez que miremos a través de nuestro telescopio puede resultar en cierto sentido aleccionadora. Con el tiempo, descubriremos que la observación de los objetos astronómicos experimentada con nuestros propios ojos puede ser una pasión excitante y fascinante. Para asegurarnos de que el telescopio no resulte ser una mala inversión, como fabricantes del telescopio hemos escrito un pequeño manual para introducirle un poco en este hobby fascinante. Nuestro deseo no es abrumarles con términos científicos complejos, sino darle una pequeña y práctica guía que le sirva para manejar un telescopio y saber lo que con él puede observar.

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1.2 Historia de la astronomía

El telescopio Hubble en Órbita alrededor de la Tierra.

Fig. 1: El telescopio Hubble
en Órbita alrededor de la
Tierra.
Foto NASA & STScI

El gran planeta anillado Saturno fotografiado por el Hubble.

Fig. 2: El gran planeta anillado
Saturno fotografiado por el
Hubble.
Foto: NASA u. STScI

Aunque la ciencia de la astronomía se lleva desarrollando en estos últimos 4.000 años, podemos afirmar que la humanidad lleva interesada en los cuerpos celestes y en la estructura del Universo desde el comienzo de su existencia, hace cientos de miles de años.

Si se encuentra con un texto impreso en azul, entonces este término es explicado, junto con muchas otras palabras técnicas, en el Glosario que encontrará a partir de la página 56.

Desde los rituales de los primeros milenios, la Astronomía actual se ha ido desarrollando con el tiempo hasta llegar a la ciencia que hoy conocemos.

Al principio, los seres humanos construían aparatos simples pero cada vez más perfectos y precisos para observar los movimientos del Sol, la Luna, los planetas y las estrellas.

Los conocimientos obtenidos por los antiguos egipcios, griegos, babilonios, mayas y chinos en esa época, usando medios muy primitivos, todavía hoy nos dejan asombrados. Por ejemplo, ¿fue Stonehenge (en Salisbury, sur de Inglaterra) un calendario astronómico y lugar de culto de los druídas celtas? ¿Cómo puede ser que la localización de las pirámides de Giza en Egipto casi calca la constelación de Orión? ¿Cómo fueron capaces los mayas de pronosticar con acierto un eclipse solar? Todas ellas son preguntas fascinantes, cuya respuesta todavía hoy no ha perdido su atractivo.

La edad de la Astronomía moderna comenzó cuando Galileo Galilei, en 1604, dirigió al cielo un telescopio de lente diminuta y, lleno de fascinación y curiosidad, realizó las primeras observaciones.La invención del telescopio trajo nuevas sorpresas. Se descubrió que la Vía Láctea, esa banda de estrellas que brilla débilmente, y que se extiende por todo el cielo, consiste en millones y millones de estrellas.

Las marcas pequeñas y brillantes en el cielo se identificaron como galaxias y de igual modo nuestro Sistema de la Vía Láctea, en el cual nuestro Sol sólo es una estrella entre un número casi infinito. A medida que aumentó la capacidad para capturar la luz en los telescopios, se descubrieron más estrellas y nebulosas. El Universo resultó ser muchas miles de veces más grande que lo que jamás imaginaron los astrónomos de la antigüedad.

Desde que se emplean la tecnología moderna de los viajes espaciales y las diversas nuevas posibilidades instrumentales, la astronomía ha dado un enorme salto hacia delante. El conocimiento de la astronomía en 1990 es probablemente tres veces más grande que lo era en 1950. ¡Parece mentira que entre todas las generaciones de astrónomos, desde las más antiguas culturas de China, Egipto, América Central y del Sur, no averiguaron más que los astrónomos de las tres últimas décadas! Esto también se puede decir de los descubrimientos de estos últimos treinta años, en comparación con los que hubo desde los reformadores de la astronomía al comienzo de la Época Moderna (Copérnico, Kepler, Galileo, Newton) hasta los primeros observadores de los grandes telescopios en Monte Wilson o Monte Palomar durante la primera mitad del siglo XX.

En 1990 el primer telescopio astronómico, “el Hubble”, se posicionó en el espacio. Con ello se inauguró, con toda certeza, un nuevo capítulo en la infinita historia de la Astronomía.

En el transcurso de la década de los 90, la mayor parte de los distintos satélites y sondas se asociaron con el Hubble, usando diferentes métodos para explorar nuestro Sistema Solar y las profundidades del Universo.

En 1999, la ESO puso en funcionamiento en el Valle de Atacama, en Chile el “Gran Telescopio” (VLT Very Large Telescope). Este equipo es uno de los telescopios ópticos más grandes del mundo, y consiste en cuatro telescopios individuales, cada uno con un diámetro de 8,2 metros. Estos instrumentos ultramodernos son complementados por tres pequeños telescopios móviles de 1,8 metros de diámetro cada uno. Con este equipamiento óptico sin parangón, este Gran Telescopio produce observaciones extremadamente precisas y capta la luz de incluso los objetos más pequeños y distantes. Sus resultados son incluso superiores a los del telescopio espacial Hubble.

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