Fundamentos de la mecánica celeste

3. Grundlagen der Himmelsmechanik

Die Bewegung der Sterne

3. Fundamentos de la mecánica celeste

El Movimiento de las estrellas

Inicialmente, el principiante está algo desconcertado por el aparente movimiento de las estrellas. Las estrellas mantienen su aparente distancia entre sí, pero cada noche aparecen en una posición algo diferente y después se alejan más. Después de unas pocas horas en el horizonte occidental, nuevas estrellas aparecen en su posición. “El movimiento” de las estrellas es muy lento y difícilmente detectable por los observadores.

La Tierra da un giro completo sobre su propio eje cada 24 horas. El eje de la Tierra no es vertical, sino que tiene una inclinación de 23,27º en relación al plano de la órbita, en la dirección del Sol.

Fig. 49: La Tierra da un giro completo sobre su propio eje cada 24 horas. El eje de la Tierra no es vertical, sino que tiene una inclinación de 23,27º en relación al plano de la órbita, en la dirección del Sol.

Sin embargo, si un telescopio de gran amplificación apunta a una estrella, ésta desaparecerá tras unos minutos del campo visual de observación del telescopio, y el observador deberá “ajustar” el telescopio, orientándolo a la nueva posición de la estrella.

Un experimento puede demostrar muy fácilmente que la posición de las estrellas varía (prueba evidente de que la Tierra gira):

Busque una estrella o una constelación brillante, que parezca por encima de un punto destacado de la Tierra (una casa, un árbol, un mástil…). Tome nota de la hora y observe la posición de la estrella o de la constelación una hora después ¿Qué conclusión obtiene?

Verá que las estrellas se han movido en dirección Este con relación al punto destacado, pero que no ha variado la posición entre ellas.

Si observa estas estrellas a la misma hora de la siguiente noche, verá que se sitúan sobre el mencionado punto aproximadamente cuatro minutos antes cada noche. ¿Gira la Tierra sobre su propio eje a una velocidad menor que una vez cada 24 horas?

¡Sí! Esa rotación dura exactamente 23 horas, 56 minutos y 26 segundos. Pero esta diferencia se equilibra por los días intercalados.

Estrellas circumpolares y constelaciones

Si estamos a 50º de latitud norte por encima del Ecuador, el Polo Norte Celeste está exactamente a 50º por encima del horizonte norte. Todas las estrellas que estén a menos de 50º de arco de la Estrella Polar, nunca se ponen por debajo de nuestro horizonte. Llamamos a estas estrellas “Circumpolares”. Cuanto más al sur nos encontremos, más baja está la Estrella Polar en el cielo, con lo que el área que abarcan las estrellas circumpolares disminuye. Por lo tanto, en el Ecuador no hay estrellas circumpolares. Sin embargo, en el punto exacto del Polo Norte y del Polo Sur las estrellas ni “salen” ni se “ponen”, sino que se mueven en círculo por el horizonte a una altitud constante.

Si a las 4:15 (izquierda) las Pléyades y la constelación están situadas por encima de un punto destacado, se podrá ver una hora después que se han movido en dirección oeste. Sin embargo, entre ellas la posición no ha variado.

Fig. 50 Si a las 4:15 (izquierda) las Pléyades y la constelación están situadas por encima de un punto destacado, se podrá ver una hora después que se han movido en dirección oeste. Sin embargo, entre ellas la posición no ha variado.

Aparte de las constelaciones circumpolares, la selección de los objetos celestes disponibles depende de la estación del año. Usando un mapa estelar giratorio, se puede determinar la visibilidad de las constelaciones para los respectivos lugares de observación en cada estación. Los anuarios mencionados con anterioridad y las publicaciones periódicas técnicas ofrecen información y ayuda adicional. Una vez que se tiene estas nociones fundamentales, nos gustaría presentarle algunos objetos que merece la pena ver. Nos limitaremos aquí a las objetos de dificultad moderada o fácil.

Constelaciones circumpolares: Las constelaciones de la Osa Mayor y Menor, el Lince, Casiopea, Cepheus, Camelopardalis y Lagarto nunca se ocultan en nuestras latitudes. Se pueden observar durante todas las estaciones. Las condiciones de observación dependen también de la fecha de la observación, ya que las constelaciones circumpolares están situadas en el cielo en posiciones bajas o altas.

La Estrella Polar es claramente visible a todas horas. Está muy cerca del polo celeste y es una estrella doble que pasa desapercibida para mucha gente. Aproximadamente a 18 arco-segundos de “Polaris” podemos distinguir una pequeña estrella muy débil. La Osa Mayor contiene la más famosa pareja de estrellas dobles del cielo, que mucha gente no llega a distinguir: Mizar y Alkor, que ya se han descrito en la introducción. Las dos pueden ser identificadas con rapidez y observadas a simple vista, y se han usado desde hace mucho tiempo como comprobadores de vista. En el telescopio nos encontramos con un nuevo compañero situado junto a Alkor, que está a sólo 14 arco-segundos de distancia y es una estrella doble física. Mizar y Alkor, sin embargo, están sólo espacialmente cerca una de la otra.

En la constelación de Cepheus se puede encontrar una estrella roja. Debido a su color, a ?-Cephei se le denomina la estrella granate. b-Cephei es una bonita estrella doble: dos estrellas de diferente brillo situadas a una distancia de 13 arco-segundos.

Las cinco estrellas más brillantes de Casiopea configuran la destacable “W” en el cielo. Con prismáticos podemos distinguir los cúmulos estelares abiertos M 103 y M 52, que pertenecen a nuestra Vía Láctea.

h Casiopea es una estrella doble. Una estrella amarillenta y una rojiza dan vueltas una alrededor de la otra a una distancia de 13 arco-segundos.

Una clásica cámara reflex con cable de disparo (A). El tiempo de exposición está dispuesto en “B”

Fig. 51: Una clásica cámara
reflex con cable de disparo (A).
El tiempo de exposición está
dispuesto en “B”

Estrellas circumpolares y Estrella Polar fotografiadas

Las estrellas circumpolares se pueden fotografiar. El mejor momento es al comienzo del año. En el verano las noches están demasiado brillantes para ese tipo de fotografías.

Los telescopios con soportes ecuatoriales y motores de seguimiento o control por ordenador son adecuados para la astrofotografía. Necesitará una cámara con cable de disparo, una película sensible (400 ASP/27 DIN o menor es suficiente) y una base estable. Es importante que el obturador de la cámara tenga un control para poder seleccionar el tiempo de exposición “B” (arbitrario). Así podemos dejar abierto el obturador de la cámara durante es tiempo que deseemos y exponer la película durante un largo periodo.

Inserte la película en la cámara, seleccione la sensibilidad de la película y sitúe la rueda del tiempo de exposición en “B”. La cámara está ahora ajustada al soporte y alineada en dirección a algunas estrellas brillantes. Enrosque el cable de disparo en el botón de disparo. Coloque el foco en “infinito”. El diafragma está ahora totalmente abierto. Abra el obturador de cámara durante al menos 30 minutos presionando y ajustando el disparador de la cámara. Dependiendo de la sensibilidad de la película escogida puede tomar la foto con hasta 2 horas o más de tiempo de exposición. Bloquee el cable de disparo después de presionar con el dispositivo de bloqueo. Cuando haya concluido el tiempo, simplemente afloje el dispositivo de bloqueo de nuevo y el obturador se cierra nuevamente.

Durante el tiempo de exposición de la película, las estrellas continúan moviéndose en el cielo nocturno. En esta foto – que fue tomada en primavera- se puede ver qué estrellas desaparecen por el horizonte en un periodo corto de tiempo, es decir “se ponen”

Fig. 52: Durante el tiempo de exposición de la película, las estrellas continúan moviéndose en el cielo nocturno. En esta foto – que fue tomada en primavera- se puede ver qué estrellas desaparecen por el horizonte en un periodo corto de tiempo, es decir “se ponen”. Exposición durante dos horas, tomada con una película 400 ASA .

Un truco útil antes de utilizar el cable de disparo y de igual modo antes de la finalización de la exposición, es cubrir el objetivo de la cámara con una caja oscura de cartón. De esta forma no hará borrosa la imagen y las líneas y/o el arco estelar creado y no mostrará bordes dentados al comienzo y al final de la exposición. Durante el tiempo de exposición el visor de la cámara no está disponible.

Si lleva la película a revelar, asegúrese de hacer constar que son fotografías astronómicas, pues de lo contrario no serán tratadas usando el revelado automático. Pruebe diferentes exposiciones. ¡Experimente!

La misma imagen que la de la derecha, mostrando aquí las estrellas de las regiones circumpolares que nunca desaparecen en el horizonte..

Fig. 53: La misma imagen
que la de la derecha, mostrando
aquí las estrellas de las regiones
circumpolares que nunca
desaparecen en el horizonte..

En las fotografías se hace visible que las estrellas se mueven por diferentes caminos, aparentemente alrededor de un punto central. Este punto central es la Estrella Polar.

Junto a las estrellas que son visibles como arcos circulares en la foto, se encuentran las anteriormente descritas como estrellas circumpolares, es decir, estas estrellas que siempre se van a ver en el cielo nocturno y que nunca desaparecen por el horizonte, girando siempre alrededor de la zona polar del cielo.

¿En qué parte del cielo encontramos las estrellas “circumpolares”?

Si nos giramos hacia el norte, encontraremos la constelación de La Osa Mayor. Esta constelación es “circumpolar”, es decir, la podemos ver en el cielo a cualquier hora, todas las noches.

El gráfico muestra el área de estrellas circumpolares entre la Estrella Polar y el Punto Norte.

Fig. 54: El gráfico muestra el área de estrellas circumpolares entre la Estrella Polar y el Punto Norte.

Dependiendo de la estación del año, la Osa Mayor está a veces cerca del horizonte y otras veces se puede ver casi verticalmente encima de nosotros. Sea cual sea su posición, las dos estrellas “delante del Arado” siempre apuntan a la dirección de la Estrella Polar.

Si nos imaginamos una línea que se extienda perpendicularmente hacia el horizonte, se encontrará con el horizonte en el así llamado Punto Norte. Todas las estrellas situadas entre la Estrella Polar y el Punto Norte nunca desaparecerán por el horizonte. Son visibles todo el año, son las estrellas circumpolares.

↑ Al inicio de página

3.1 ¿Por qué cambia el cielo a lo largo del año?

Imagínese que su telescopio está correctamente montado y apunta en un cierto momento a Sirius, la estrella más brillante del cielo del Hemisferio Norte. Verá de nuevo a Sirius en el ocular después de una rotación completa de la Tierra, y apreciará que se está moviendo. La Tierra realmente gira sobre su propio eje una vez cada 23 horas, 56 minutos y 26 segundos. Si mirásemos por el ocular 24 horas más tarde, nos perderíamos el paso de Sirius por el punto donde tenemos situado el ocular exactamente por 3 minutos y 34 segundos. Por esta razón un objeto brillante como Sirius sale cada día exactamente 3 minutos y 34 segundos más pronto. En 10 días eso es aproximadamente 35 minutos. Lo mismo se da en otras estrellas, los circumpolares, y por supuesto lo mismo se da en las constelaciones que salen diariamente aproximadamente 4 minutos más temprano.

Observe a Sirius, la estrella principal de la constelación del Can Mayor, por encima de un punto destacado en su horizonte visible y anote diariamente durante un periodo de aproximadamente 10 días a qué hora se sitúa en esta posición. Después de 10 días, Sirius estará en esta misma posición unos 35 minutos más pronto. La duración de una rotación de la Tierra se llama Día Terrestre Astronómico o también Día Sideral.

Para simplificar, hemos dividido el día en 24 horas y por lo tanto aceptamos que las constelaciones se moverán día tras día a lo largo del año, al igual que lo harán las típicas constelaciones de primavera, verano, otoño e invierno.

3.1.1. ¿Por qué hay días intercalados y años bisiestos?

Nuestro cielo, desde el punto de vista astronómico, es muy diverso, debido a que al girar alrededor del Sol la Tierra describe un plano alrededor del Sol y de ese modo se mueve en sentido circular alrededor del objeto central de nuestro Sistema Solar.

Durante esta órbita la Tierra rota 365 veces en torno a su eje polar, por lo que transcurrirán 365 amaneceres, 365 atardeceres y algo menos de 6 horas. Hace muchos años se acordó que en lo concerniente al calendario, habría 365 días en un año. La naturaleza, sin embargo, necesita unas pocas horas más.

Cada cuatro años compensamos este déficit de tiempo en la duración de 365 días añadiendo un día adicional a nuestro calendario.

De esta forma evitamos que las estaciones se retrasen, en lo que respecta al calendario, un día cada cuatro años. Su cumpleaños sigue siendo, por ejemplo, el 27 de agosto, nada cambia. Sin embargo, el tiempo si que cambia. En la primavera hay una fecha, es decir, un día del calendario en el que el Sol es visible por encima del horizonte durante 12 horas y permanece bajo el horizonte durante otras 12 horas. La primavera comienza cada año el 21 de Marzo. En relación con la meteorología esto supone un cambio constante de los periodos meteorológicos para todos los meses del calendario, una vez por ejemplo cada 365 x~4 años. Un determinado cumpleaños, por ejemplo, que caiga en 5 de julio en verano, con el tiempo esa misma fecha sería en primavera. Hay muchas costumbres, tradiciones y rituales culturales en todas partes del mundo que dependen en buena medida de la meteorología. Añadiendo un día adicional, el día intercalado, estas celebraciones y eventos permanecen en el día fijado del calendario y el comienzo de la primavera permanece cada año puntualmente el 21 de Marzo.

A este momento del tiempo nos referimos como el primer día y la primera noche de la primavera. El Sol permanece en posición central durante este periodo, siempre en un punto fijo del cielo, durante el primer día de la primavera. Si no se añadiera el día intercalado cada cuatro años, transcurrido ese tiempo el primer día de la primavera sería el 22 de Marzo, con lo que el comienzo de la primavera cambiaría un día cada cuatro años. No debemos de confundir esto con el hecho de que la rotación de la Tierra dura algo menos de 24 horas.

La regla de que un día tiene 24 horas y de que el año equivale exactamente a 365 días es tan sólo una simplificación práctica para la humanidad. Un año terrestre astronómico y un año terrestre en el calendario son por lo tanto diferentes.

La primavera:

La constelación que más destaca durante la primavera es Leo (el león). Leo es fácil de reconocer ya que tiene una apariencia muy distintiva. En la constelación de Leo se pueden encontrar varias galaxias, pero no es fácil debido a que su brillo no es muy grande. Comprende las galaxias M 65, M66 y también la M96, todas las cuales son galaxias espirales.

Primavera

Primavera

Ligeramente al oeste de la constelación de Leo se puede encontrar la constelación de Cáncer. Cáncer es una constelación que pasa bastante desapercibida, en la cual hay dos bonitos cúmulos estelares abiertos. El espléndido Pesebre o Colmena, como se conoce popularmente al cúmulo de estrellas M 44, se reduce en los prismáticos a una única y preciosa estrella. Es posible ver al menos 40 estrellas aproximadamente a 500 años luz de distancia. Un poco más al sur se puede encontrar el cúmulo estelar abierto M 67, que es substancialmente más pequeño, pero sin embargo resulta impresionante debido a su alta concentración de estrellas. El cúmulo de estrellas está aproximadamente a 2700 años luz de distancia.

Al este de Leo se puede encontrar la constelación de La Cabellera de Berenice y Virgo se sitúa al sur. La principal atracción de estas constelaciones es el Racimo de Virgo. Si el telescopio está orientado hacia el Cúmulo de Virgo y se examina el área meticulosamente, se pueden ver algunas pequeñas y borrosas “estrellas”. Éstas son una lejana galaxia, que frecuentemente sólo puede ser reconocida como tal tras una observación muy exhaustiva. La distancia de este cúmulo galáctico es también de más de 40 millones de años luz.

Obviamente, esto es sólo una pequeña parte del cielo visible. Una ojeada a un mapa estelar detallado revela una gran abundancia de otros objetos. Las comparativamente todavía oscuras noches de la primavera y frecuentemente el sorprendente buen tiempo puede a menudo hacer que estas noches sean muy entretenidas.

El verano:

En verano oscurece, bien tarde o bien no llega a oscurecer del todo. Eso no supone ninguna ventaja para las observaciones astronómicas. El tiempo despejado y las temperaturas agradables hacen divertida la observación.

Verano

Verano

Luna son todavía lo suficientemente oscuro en verano para admirar la Vía Láctea. Incluso con los prismáticos uno parece sumergirse en un mar de estrellas. ¡Relájese! Con sus muchos cúmulos estelares abiertos y nebulosas de gas la Vía Láctea proporciona mucho entretenimiento. Las tres principales constelaciones, a cuyas principales estrellas se les llama El Triángulo de Verano, son El Cisne, La Lira, y El Águila, con sus estrellas brillantes Deneb, Vega y Altair. La constelación del Cisne, que está dentro de la banda de la Vía Láctea, tiene una de las más bonitas estrellas dobles de todas. Este par de estrellas se llama Albireo y representa la cabeza del cisne. A una distancia de 34 arco-segundos hay una estrella amarillenta y una estrella azul-zafiro. Son fácilmente reconocibles por sus diferentes colores.

En la constelación de La Lira se encuentra otra preciosa estrella doble llamada  –Lyrae.  –Lyrae está cercana a Vega. Los dos componentes están a 207 arco-segundos de distancia, casi 1/10 del diámetro de la Luna. Con una alta amplificación y buena visibilidad se pueden distinguir las dos estrellas como dos estrellas vecinas muy próximas, distantes entre si aproximadamente 2,5 arco-segundos. Aquí tenemos un genuino sistema cuádruple, es decir, estrellas que forman un sistema gravitatorio parecido al que se da entre la Tierra y la Luna.

Probablemente el objeto mejor conocido de la constelación de la Lira es la Nebulosa Anular Lira o M 57. Para encontrar esta joya, debemos dirigir nuestro telescopio a ‚-Lyrae y lentamente moverlo en la dirección de Á- Lyrae. Con una baja amplificación se puede ver a medias un débil anillo de humo. Con una amplificación mayor, la estructura del anillo se hace más clara. Este objeto es una nebulosa planetaria, lo que no tiene nada que ver con los planetas, a pesar del nombre. Se ve el polvo y el gas de una estrella implosionada, que se convirtió en un enano blanco que brilla debido a los restos calientes de la estrella.

Al oeste de la Lira está la constelación de Hércules, que también contiene dos objetos que aparecen en el Catálogo Messier. Uno es el cúmulo de estrellas globular M 92 y el otro es el cúmulo de estrellas globular M 13, que pasa por ser el cúmulo de estrellas globular más bonito del Hemisferio Norte. El M 13 puede identificarse con los prismáticos como una estrella pequeña y borrosa, pero el telescopio nos revela su auténtica belleza en el cielo. Con un pequeño telescopio se pueden ver las estrellas de forma individual.

Incluso con prismáticos podemos penetrar profundamente dentro de la banda de la Vía Láctea. Si movemos los prismáticos hacia el sur en dirección a la constelación de Sagitario, podemos descubrir nebulosas de gas y cúmulos de estrellas con una buena observación del horizonte. Entre ellos, por ejemplo, el Cúmulo Pato Silvestre, está en la constelación Scutum, que es para muchos astrónomos su objeto favorito. También la Nebulosa Omega y la Nebulosa Águila están entre las preferidas. Consisten en nubes enormes de hidrógeno y son el punto de origen de las estrellas.

El otoño:

En otoño se despiden lentamente las constelaciones del verano y después de la medianoche ya nos encontramos con la posibilidad de poder divisar el próximo cielo de invierno. Las noches, apreciablemente más largas, permiten que las observaciones astronómicas comiencen al atardecer. La constelación más notable del otoño es Pegaso. Pegaso nos ofrece galaxias que sin embargo brillan muy débilmente. Merece la pena observar el cúmulo estelar globular M 15, situado a 31.000 años-luz de distancia. M 15 no es tan impresionante como M 13, pero en cambio pueden distinguirse las estrellas individualmente.

Otoño

Otoño

Al Este de la constelación de Pegaso está la constelación de Andrómeda. En esta constelación se encuentra una de las galaxias más famosas de todas, la Nebulosa Andrómeda o M 31. Está a 2,2 millones de años-luz de distancia y la nebulosa espiral es reconocible en las noches oscuras como una “estrella” borrosa. Sin embargo, se puede ver el núcleo brillante de nuestra galaxia vecina con el telescopio. Debido al tamaño del objeto en el cielo, tan sólo entra parte de la galaxia en los límites del campo visual del telescopio.

Si uno mira en la región del núcleo, verá los brazos de la espiral con más detalle. La galaxia Andrómeda tiene dos galaxias cercanas, que se pueden reconocer fácilmente. Una es la galaxia M 32 y la otra la galaxia NGC 205, ambas galaxias elípticas.

Las constelaciones de Casiopea y Perseo en el otoño están muy altas en el cielo. Ambas constelaciones todavía se localizan en la Vía Láctea y nos ofrecen algunos preciosos cúmulos estelares abiertos. El cúmulo estelar abierto más bonito, quizás el más bonito de todos, se encuentra en la constelación de Perseo. Es el cúmulo doble de estrellas de h y x Persei (NGC 884/NGC 889). Estos dos están situados a tan sólo 50 arco-minutos de distancia y pueden ser reconocidos con los prismáticos como una pareja muy bonita. Usted puede observar dicho objeto, que es muy bonito de ver, en su telescopio con menos de 50 aumentos. Podemos entonces ver un cúmulo doble de estrellas, a 8.000 años-luz de distancia, que contiene aproximadamente 400 estrellas.

El invierno:

Las Híades también representan un cúmulo estelar abierto, que está cerca del nivel de la eclíptica. Así denominamos la trayectoria, que describe la órbita anual de la Tierra alrededor del Sol. La Luna también pasa periódicamente a través de ello. La estrella Aldebarán no es una estrella de Híades, se encuentra espacialmente delante de las Híades.

Invierno

Invierno

El cúmulo estelar abierto de las Pléyades M45 de C. Kimballl

Fig. 30 El cúmulo estelar
abierto de las Pléyades M45
de C. Kimballl

Nebulosa Anular M 57, fotografiada por M. Molianen y A. Oksanen

Fig. 46: Nebulosa Anular M 57,
fotografiada por M. Molianen y
A. Oksanen

La Nebulosa de Cáncer, M1, tomado por J. Newton

Fig. 55: La Nebulosa de
Cáncer, M1, tomado por
J. Newton

La Nebulosa de Orión, M42, tomado por C. Kimballl

Fig. 56: La Nebulosa de Orión,
M42, tomado por C. Kimballl

En la constelación de Tauro se localiza el objeto M 1. Ésta es la primera entrada en el Catálogo Messier. El M 1 es los restos de una supernova, que tuvo lugar en el año 1054 AD y fue registrado por escrito en China. Debido a su apariencia, M 1 también se conoce como la Nebulosa de Cáncer. En el centro de la Nebulosa de Cáncer está un Pulsar de rotación rápida, que introduce energía en los materiales que le rodean y les hace brillar.

La constelación de Charioteer (Auriga) se encuentra en la Vía Láctea y ofrece varios cúmulos estelares abiertos cerca de la estrella brillante de Capella. Éstas no son tan brillantes como las Híades y Pléyades, pero sin embargo merece la pena observarlas, debido a la abundancia de estrellas. Éstos son los cúmulos estelares M 36, M 37 y M 38 del Catálogo de Messier, que parecen nebulosas cuando uno las observa con prismáticos.

Una de las más conocidas constelaciones de invierno es la Constelación Orión, que nos recuerda el cazador celeste Orión de la mitología griega. Las tres estrellas del cinturón, que también se conocen como el bastón de Jacob, son bastante nítidas. La Nebulosa de Orión (M 42) es un objeto extraordinario que simboliza la espada de Orión, el mítico cazador celeste. La nebulosa es la nebulosa de gas más brillante en nuestro cielo. Una enorme nube de hidrógeno es iluminada por estrellas jóvenes y muy calientes. En el centro de la Nebulosa de Orión podrá observar una constelación de cuatro estrellas, que se llaman estrellas trapezoidales. Con telescopios de grandes dimensiones ser pueden ver otras dos estrellas. La Nebulosa de Orión está a 1.600 años luz y tiene un diámetro de más de 66 arco- minutos. En el cielo, es cuatro veces más grande que el tamaño de la luna llena. En el telescopio, sin embargo, sólo se logra ver su centro brillante.

Al sureste de la constelación de Orión se encuentra la constelación del Can Mayor (Canis Major). Aquí se encuentran las estrellas más brillantes del cielo. La Estrella del Perro, también llamada Sirius, parpadea en una gran variedad de colores debido a su proximidad al horizonte.

Al norte de la Constelación de Orión está la constelación de los Gemelos. La estrella Cástor está clasificada como la más brillante de los Gemelos. Con el telescopio, Cástor se puede ver como una estrella doble. Las dos estrellas están sólo a 3 arco- segundos de distancia entre ellas. Un precioso objeto en los Gemelos es el cúmulo estelar abierto M 35, que aparece en los prismáticos como unos puntos nebulosos pequeños.

↑ Al inicio de página

3.2 Uso del mapa estelar giratorio

El mapa estelar giratorio es muy práctico para ayudarle a planear una observación.

Fig. 57: El mapa estelar
giratorio es muy práctico
para ayudarle a planear
una observación.

Para poder planear mejor las noches de observación existen unos mapas estelares giratorios prácticos, fabricados en plástico o cartón, además de software de mapas estelares para los ordenadores. La fecha de observación y el tiempo deseado están fijados en una escala a lo largo del borde del mapa estelar circular. Una ventanilla recortada circular indica la sección en el cielo, que será visible en la fecha de observación, a la hora deseada.

Aquí describiremos brevemente como utilizar estos mapas. Es importante mencionar aquí que se tienen que comprar diferentes mapas para el Hemisferio del Norte y el del Sur. Esta información deberá ser considerada a la hora de adquirir un mapa.

Importante
La hora local en los mapas estelares giratorios está definida para Europa Central. En el mapa estelar se aplica la Hora Central Europea (CET). Durante la hora de verano, reste una hora a la hora local (esto es para convertir el horario de Invierno al horario de Verano).

Se debe ser muy preciso:

Determine el grado de longitud de su ubicación (Ej. 10° Este para Hamburgo) y la diferencia entre el meridiano de referencia para CET (15° Este). Así 15° – 10° = 5°, entonces usted deberá multiplicar esta diferencia por 4. El resultado es el número de minutos que usted tiene que restar de la CET. Ya ha especificado la llamada hora local exacta en su lugar de observación. Ahora puede fijar esto en el mapa estelar.

Estos datos también pueden ser consultados en Internet. La página www.heavens-above.com es una base de datos muy eficaz.

¿Qué puedo ver en estos momentos?

Gire la parte de arriba del mapa estelar de forma que la CET o la hora local exacta coincida con la fecha actual. Ahora gire todo el mapa hasta que el horizonte adecuado (norte, sur, este, oeste) coincida con nuestra línea de vista en su ubicación geográfica. Ahora la ventanilla en el mapa deberá mostrar el cielo que se puede ver en ese momento.

¿Cuál es la posición del Sol?

Gire el puntero de manera que coincida con la fecha actual. Donde el puntero ahora corta la línea de la eclíptica (la trayectoria aparente del Sol en el cielo), es la posición actual del Sol, vista desde su ubicación.

¿Cuándo saldrá el Sol o se pondrá el Sol?

Localice la posición del Sol, tal y como se describió anteriormente. Ahora gire la parte superior del mapa hasta que la posición del Sol coincida con la línea del amanecer. El mapa estelar giratorio ahora está debidamente definido. Se aplica lo siguiente:• amanecer civil - las estrellas más brillantes reconocibles• amanecer náutico - las constelaciones reconocibles• amanecer astronómico- inició/fin de la oscuridad

¿Dónde están posicionados la Luna y los planetas?

En el anuario astronómico, localice las coordinadas del planeta deseado. Ahora gire el puntero hasta que la Ascensión recta (valor de la hora) del planeta está definida en el círculo horario. La declinación, que es la altura angular por encima del ecuador celeste (expresado en grados) se toma de la escala del puntero. Nota: la Luna y los planetas siempre están sobre, o cerca de la eclíptica. Esto está relacionado con la historia de nuestro sistema solar.

Para determinar el tiempo sidéreo

El Tiempo Sidéreo (ST) es necesario para orientar el telescopio hacia los objetos celestes utilizando coordinadas. Gire la parte superior del mapa estelar hasta que la fecha y la ahora local coincidan. Gire el puntero de forma que señale exactamente el punto sur en el mapa. Ahora ya puede leer el Tiempo Sidéreo (ángulo horario en el punto de primavera) en la escala horaria.

 

 

3.3 ¿Por qué sólo podemos ver una parte del cielo?

La respuesta es muy sencilla. La Tierra es una esfera y si nos tumbamos en el campo para mirar el cielo, no conseguimos ver lateralmente hacia el horizonte alrededor de la curvatura de la Tierra. Se nos presenta un cielo, que puede ser descrito espacialmente como un enorme hemisferio transparente. La curvatura de la Tierra puede ser vista en regiones costeras, en la playa, con prismáticos o telescopio. Podemos ver los veleros apareciendo o desapareciendo por el horizonte, sin ningún daño, a consecuencia de la curvatura de la Tierra. Debido a la forma esférica de la Tierra, sólo la mitad de ello es iluminado por el sol en cada momento. La parte opuesta está en sombra, formando el lado de la noche, por eso sólo podemos ver la mitad del cielo desde la tierra.

3.3.1 El campo visual de los ojos

Por otro lado, con nuestros ojos sólo podemos ver, como máximo, un campo de visión de un ángulo de 110°. De esto, apenas 5° pueden ser vistos de forma nítida con una visión saludable, que es sin embargo controlado más o menos inconscientemente, de tal forma que aquello que nos interesa está centrado automáticamente en una zona de 5°. Dado que el campo de visión de un ocular es mucho más pequeño que todo el campo visual del ojo, entonces uno puede habla de visión de túnel: uno ve sólo una zona pequeña rodeado por oscuridad. Los oculares buenos y normalizados tienen un campo de visión de aproximadamente 50°, para poder observar de forma cómoda. Además, existen también oculares gran angular que poseen un campo visual que consiguen aumentar hasta más de 80° - dando la impresión de que cuando observamos no estamos mirando a través de un telescopio, sino que casi estamos flotando en el espacio hasta el objeto, dado que el ocular ilumina casi todo el campo visual del ojo..

↑ Al inicio de página
Google Analytics Opt-Out